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Radiografía: estudio de la edad ósea

Revisado por: Yamini Durani, MD

Qué es

El estudio de la edad ósea les permite a los médicos calcular la madurez del sistema esquelético de un niño. Se suele hacer con una radiografía de la muñeca, la mano y los dedos derechos. Se trata de un procedimiento seguro e indoloro en el que se usa una pequeña cantidad de radiación. Los huesos de la radiografía se comparan con imágenes radiográficas de un atlas estándar del desarrollo óseo, que está basado en datos de una gran cantidad de otros niños de la misma edad y el mismo sexo. La edad ósea se mide en años.

Los huesos de los niños, como los de los dedos y la muñeca, tienen "zonas de crecimiento" en cada extremo, que reciben el nombre de "placas de crecimiento". Estas placas están formadas por células especiales que son responsables del crecimiento longitudinal de los huesos. Las placas de crecimiento se pueden diferenciar fácilmente en una radiografía porque son más blandas y contienen menos minerales que el resto del hueso; por eso, se ven más oscuras en una radiografía.

A medida que los niños crecen, las placas de crecimiento cambian de aspecto en las radiografías y se vuelven más delgadas, hasta que finalmente desaparecen (esto recibe el nombre de "placas de crecimiento cerradas"). Como las placas cambian de aspecto según la edad, los médicos pueden asignar una edad ósea de acuerdo con el aspecto de los huesos y las placas de crecimiento. La edad ósea de un niño (también llamada "edad esquelética") se asigna determinando cuál de las radiografías estándar del atlas se asemeja más a los huesos del niño en la radiografía.

Una diferencia entre la edad ósea y la edad cronológica de un niño podría indicar la presencia de un problema de crecimiento. Pero estas diferencias no siempre indican que existe un problema, porque los niños perfectamente sanos pueden tener una edad ósea que no coincida con su edad cronológica.

Por qué se hace

El estudio de la edad ósea puede ayudar a evaluar el ritmo con el que está madurando el esqueleto de un niño. Esto puede ayudar a los médicos a diagnosticar afecciones que retrasan o aceleran el desarrollo y el crecimiento físico. Este estudio suele ser solicitado por pediatras o endocrinólogos infantiles.

La edad ósea se puede usar para predecir lo siguiente:

  • durante cuánto tiempo crecerá un niño
  • en qué momento un niño entrará en la pubertad
  • cuál será la estatura final de un niño

Este estudio también se usa para controlar el avance y guiar el tratamiento de los niños que tienen afecciones relacionadas con el crecimiento, como las siguientes:

  • enfermedades que afectan el nivel de las hormonas que intervienen en el crecimiento, como deficiencia de la hormona del crecimiento, hipotiroidismo, desarrollo precoz y trastornos de las glándulas suprarrenales
  • trastornos genéticos del crecimiento, como el síndrome de Turner
  • problemas ortopédicos y de ortodoncia, en los cuales el momento y el tipo de tratamiento (cirugía, aparatos, etc.) depende del crecimiento futuro del niño

Preparación

El estudio de la edad ósea estará a cargo de un técnico radiólogo en el departamento de radiología de un hospital, en un centro radiológico independiente o en el consultorio médico. No es necesario ningún tipo de preparación para una radiografía de edad ósea. A su hijo le pedirán que se saque la ropa y las alhajas de la zona donde se tomará la radiografía porque pueden interferir con la imagen.

Los bebés en desarrollo son más sensibles a la radiación y tienen más riesgos de sufrir daños; por lo tanto, si su hija está embarazada, asegúrese de informar al médico y al técnico radiólogo.

Procedimiento

Se trata de un procedimiento rápido. Solo lleva unos pocos minutos de principio a fin, y la exposición real a la radiación suele ser inferior a unos pocos segundos.

Su hijo tendrá que entrar en una sala especial que probablemente tendrá una mesa y una gran máquina de rayos X colgando del techo. Se suele permitir que los padres acompañen a su hijo para tranquilizarlo y brindarle apoyo. Si permanece en la sala mientras se toma la radiografía, le pedirán que use un delantal de plomo para proteger algunas partes del cuerpo de la radiación.

El técnico le pedirá a su hijo que se siente en un taburete o coloque la mano izquierda sobre la mesa, con los dedos estirados. A su hijo también le darán una protección. Después, el técnico se colocará detrás de una pared o en una sala contigua para activar la máquina. Su hijo tendrá que quedarse quieto durante unos segundos mientras le sacan la radiografía. Esto es importante para que la imagen no salga borrosa.

Qué esperar

Su hijo no sentirá nada mientras le sacan la radiografía. La sala de rayos X tal vez se sienta fría porque se usa el aire acondicionado para mantener el equipo.

Una vez que le hagan la radiografía, usted y su hijo esperarán unos pocos minutos mientras se procesan las imágenes. Si están borrosas, es posible que sea necesario tomar otra radiografía.

Obtención de los resultados

Un radiólogo, que es un médico especialmente entrenado para leer e interpretar las imágenes radiográficas, mirará las radiografías. El radiólogo le enviará un informe a su médico, quien conversará acerca de los resultados con usted y le explicará lo que significan.

Riesgos

En general, las radiografías son muy seguras. Si bien cualquier exposición a la radiación implica un riesgo para el cuerpo, la cantidad que se utiliza en un estudio de edad ósea es pequeña y no se considera peligrosa. Es importante saber que el radiólogo usará la cantidad mínima de radiación necesaria para obtener los mejores resultados.

Los bebés en desarrollo son más sensibles a la radiación y tienen más riesgos de sufrir daños; por lo tanto, si su hija está embarazada, asegúrese de informar al médico y al técnico radiólogo.

Cómo ayudar a su hijo

Puede ayudar a su hijo a prepararse para el estudio de la edad ósea explicándole el estudio en palabras sencillas antes del procedimiento. Tal vez sea útil explicarle que tomar una radiografía es similar a posar para una fotografía. Puede describir la sala y el equipo que se usará y tranquilizar a su hijo explicándole que usted estará allí para acompañarlo. Asegúrese de explicarle que es muy importante quedarse quieto mientras le sacan la radiografía para que no sea necesario repetirla.

Si tiene alguna pregunta

Si tiene alguna pregunta acerca de los motivos por los que es necesario el estudio de la edad ósea, hable con el médico. También puede hablar con el técnico radiólogo antes del procedimiento.

Revisado por: Yamini Durani, MD
Fecha de revisión: mayo de 2014