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Infecciones por SARM

¿Qué es el SARM?

SARM son las siglas del Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, un tipo de bacteria.

Mucha gente tiene este tipo de bacterias viviendo sobre la piel y/o dentro de la nariz sin que le provoquen ningún problema. Si estas bacterias entran en el interior del cuerpo de una persona a través de un corte, una rozadura, un rasguño o una erupción, pueden provocar infecciones cutáneas sin importancia. La mayoría de ellas se curan solas si se mantiene la herida limpia y cubierta.

Lo que distingue el SARM de las demás bacterias del género Staphylococcus es que se ha vuelto resistente a la mayoría de los antibióticos que utilizan los médicos para tratar este tipo de infecciones. La meticilina es un tipo de antibiótico; por eso, estas bacterias se llaman “resistentes a la meticilina”.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de las infecciones por SARM?

Las infecciones cutáneas por SARM se suelen desarrollar alrededor de llagas, úlceras, cortes abiertos, rozaduras o picaduras de insecto. Pero también pueden aparecer en zonas de piel intacta. Se forman unos bultitos o protuberancias que se hinchan y duelen y que a veces supuran líquido o pus (lo que recibe el nombre de absceso). Algunas personas también tienen fiebre.

Ilustración que muestra bacterias y pus debajo de la piel, formando un
               absceso.

¿Las infecciones por SARM son contagiosas?

Las infecciones por SARM son contagiosas. Al igual que otras bacterias, se pueden contagiar:

  • cuando una persona toca una superficie contaminada
  • de una persona a otra, sobre todo en lugares donde las personas están agrupadas y mantienen contacto corporal (como los centros escolares, los campamentos y los dormitorios universitarios). Esto ocurre cuando personas con infecciones en la piel comparten objetos de uso personal, como maquinillas de afeitar, ropa de cama, toallas o ropa de vestir.
  • de una parte del cuerpo a otra, a través de unas manos o de unas uñas sucias

Antes, las infecciones por SARM afectaban en mayor medida a personas que vivían en residencias de ancianos o en hospitales. Eran más probables en personas con sistemas inmunitarios debilitados. Y eran más frecuentes en personas con heridas quirúrgicas. Pero en la actualidad, hay personas sanas y sin el factor de riesgo del hacinamiento que contraen este tipo de infecciones.

A veces, algunas personas pueden ser portadoras del SARM. Esto significa que la bacteria permanece en su cuerpo durante días, semanas o incluso años sin causar ningún tipo de síntoma. Pero pueden contagiar la bacteria a otras personas. Por eso, es tan importante lavarse las manos bien y a menudo.

¿Cómo se diagnostican las infecciones por SARM?

Un médico explorará la piel afectada, y es posible que tome una muestra de pus o de sangre. Esa muestra se enviará a un laboratorio para saber qué bacterias son las causantes de la infección.

¿Cómo se tratan las infecciones por SARM?

El tratamiento depende de cuál sea el aspecto de la infección.

  • Si una persona tiene un absceso en la piel provocado por SARM, es posible que el médico le haga un pequeño corte en la piel para que le salga el pus.
  • Es posible que el médico también le recete antibióticos, sea para aplicarlos directamente sobre la piel o para tomarlos por boca (hay algunos antibióticos que van bien para tratar las infecciones por SARM).
  • Las personas con casos graves de este tipo de infecciones, pueden recibir antibióticos por VI en un hospital.

¿Se pueden prevenir las infecciones por SARM?

Estas sencillas recomendaciones pueden ayudar a prevenir las infecciones por SARM:

  • Lávate las manos bien y a menudo utilizando agua y jabón durante por lo menos 20 segundos cada vez. Si no dispones de agua y jabón, también puedes usar geles antisépticos para manos elaborados con alcohol o toallitas limpiadoras.
  • No te toques ni te hurgues las zonas infectadas. Los cortes, rozaduras u otras lesiones en la piel se deben lavar y cubrir con una venda o tirita.
  • No compartas maquinillas de afeitar, toallas, uniformes u otros artículos que entren en contacto directo con la piel.
  • Cuando debas compartir equipo deportivo, pon algún tipo de barrera (ropa o toalla) entre la piel y el equipo para evitar el contacto directo con tu piel. El equipo deportivo a compartir se debe lavar con una solución antiséptica contra el SARM antes de cada uso.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Llama al médico si:

  • Tienes un área de la piel de color rojo, dolorida, hinchada y/o llena de pus, sobre todo si te encuentras mal o tienes fiebre.
  • Parece que las infecciones cutáneas se están contagiando entre los miembros de tu familia (o entre los alumnos de tu centro de estudios) o si dos o más miembros de tu familia padecen infecciones cutáneas al mismo tiempo.

Los casos graves de las infecciones por SARM siguen siendo raros. Si adoptas las recomendaciones preventivas que acabamos de comentar ¡podrás seguir manteniéndolos a raya!

Fecha de revisión: octubre de 2019