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Lesiones por sobrecarga

Revisado por: Mary L. Gavin, MD

¿Qué son las lesiones por sobrecarga?

Las lesiones por sobrecarga (o lesiones por uso repetitivo) son lesiones que ocurren cuando una parte del cuerpo es sometida a demasiado esfuerzo. Pueden provocar lo siguiente:

  • inflamación (dolor e hinchazón)
  • distensión muscular
  • daño en los tejidos

En general, el esfuerzo se debe a la repetición de los mismos movimientos una y otra vez.

Las lesiones por sobrecarga son lesiones laborales comunes y con frecuencia afectan a personas que pasan mucho tiempo usando computadoras y otros dispositivos.

Si bien son más comunes en los adultos, las lesiones por sobrecarga se ven en los adolescentes porque pasan mucho tiempo usando teléfonos, computadoras y otros dispositivos. Las lesiones por uso repetitivo deportivas también pueden ocurrir en deportes como el tenis, la natación y el fútbol que requieren movimientos repetitivos.

¿Cuáles son las causas de las lesiones por sobrecarga?

En los adolescentes, las lesiones por sobrecarga son más frecuentes en los cartílagos de crecimiento (zonas en los extremos de los huesos donde las células óseas se multiplican rápidamente y alargan los huesos a medida que crecemos). Las zonas más afectadas por las lesiones por sobrecarga son los codos, los hombros, las rodillas y los talones.

Con el paso del tiempo, al hacer los mismos movimientos de manera reiterada, las articulaciones del cuerpo y los tendones y músculos que las rodean se irritan e inflaman.

Algunos trabajos que requieren tareas repetitivas (como escanear artículos en la caja de un supermercado o transportar bandejas pesadas como mozo) pueden provocar lesiones por sobrecarga. A veces, tocar instrumentos musicales puede causar problemas debido al esfuerzo de algunos movimientos de la mano o el brazo. Cualquier movimiento repetitivo puede provocar una lesión, incluso enviar mensajes de texto.

Los adolescentes pueden estar en riesgo de sufrir lesiones por sobrecarga por el crecimiento físico significativo que ocurre en la preadolescencia y la adolescencia. El estirón (el período de crecimiento rápido que ocurre en la pubertad) puede generar más tensión en los músculos y los tendones, y esto hace que los adolescentes sean más propensos a sufrir lesiones.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de las lesiones por sobrecarga?

Los síntomas de las lesiones por sobrecarga incluyen los siguientes:

  • hormigueo, adormecimiento o dolor en la zona afectada
  • rigidez o dolor en el cuello o la espalda
  • sensación de debilidad o fatiga en las manos, los brazos o las piernas
  • sensación de estallido o chasquido

Si notas alguno de estos signos de advertencia, consulta a tu médico. Aunque los síntomas parezcan ir y venir, no los ignores. De lo contrario, podrían causar problemas más graves.

Sin tratamiento, las lesiones por sobrecarga pueden volverse más graves e impedirte hacer tareas simples de todos los días y hacer deportes, música y otras actividades que te gustan.

¿Qué tipos de lesiones por sobrecarga pueden tener los adolescentes?

Las lesiones por sobrecarga que los adolescentes pueden desarrollar incluyen las siguientes:

Bursitis. La inflamación de la bursa, que es un saco lleno de líquido que actúa como amortiguación para una articulación recibe el nombre de "bursitis". Los signos de bursitis incluyen dolor e inflamación. Se asocia con el estiramiento para llegar a lugares por encima de la cabeza, la carga de mochilas muy pesadas y el uso intensivo de algunas articulaciones durante los deportes, como la rodilla o los hombros.

Síndrome del túnel carpiano. En el síndrome del túnel carpiano, hay una inflamación dentro de un "túnel" estrecho que los huesos y el ligamento forman en la muñeca. Este túnel rodea a los nervios que conducen los impulsos motrices y sensoriales desde la mano y hacia ella, y su inflamación provoca dolor, hormigueo, adormecimiento y debilidad. El síndrome del túnel carpiano se debe a los movimientos reiterados que pueden ocurrir durante actividades como escribir con un teclado o jugar videojuegos (con un joystick). Es muy poco frecuente en adolescentes y más común en los adultos, en especial aquellos que tienen trabajos relacionados con computadoras.

Epicondilitis. Esta afección se caracteriza por el dolor y la inflamación en el punto en que los huesos se unen en el codo. La epicondilitis también se conoce como "codo de tenista" porque con frecuencia afecta a los jugadores de tenis.

Enfermedad de Osgood-Schlatter. Esta es una causa común de dolor de rodillas en los adolescentes, en especial los deportistas adolescentes que están pegando un estirón. El uso frecuente y el esfuerzo físico (por ejemplo al correr grandes distancias) pueden provocar inflamación en la zona en donde el tendón de la rótula se conecta con la tibia.

Síndrome de dolor rótulofemoral. Se trata del ablandamiento y la descomposición del cartílago de la rodilla. Hacer sentadillas, arrodillarse, subir escaleras y pendientes puede empeorar el dolor alrededor de la rodilla.

Periostitis tibial. Este término hace referencia al dolor a lo largo de la tibia o la parte delantera inferior de la pierna. La periostitis tibial es común en los corredores y no suele provocar mayores problemas, aunque puede ser bastante dolorosa. Puede resultar difícil de diferenciar de una fractura por estrés.

Fracturas por estrés. Las fracturas por estrés son pequeñas rajaduras en la superficie del hueso que se deben a una sobrecarga rítmica y reiterada. Estas lesiones pueden aparecer cuando un hueso es sometido a un esfuerzo reiterado por correr, marchar, caminar o saltar, o por un esfuerzo del cuerpo, como cuando una persona cambia las superficies sobre las que corre o corre con calzado deportivo desgastado.

Tendinitis. En la tendinitis, hay un desgarro e inflamación en los tendones, que son bandas de tejido similares a sogas que conectan los músculos con los huesos. La tendinitis está relacionada con el estiramiento excesivo y reiterado de los tendones por el uso intensivo de algunos músculos.

¿Puedo prevenir las lesiones por sobrecarga?

Para prevenir las lesiones debido al uso de una computadora, asegúrate de que el equipo y los muebles sean adecuados, y utiliza posiciones correctas para sentarte y escribir. Si tus padres comprarán nuevos muebles de computadora, sugiéreles que compren muebles que se puedan ajustar a cada integrante de la familia.

He aquí algunos consejos:

  • Asegúrate de que la parte superior de la pantalla de la computadora esté alineada con tu frente.
  • Siéntate erguido, con la espalda haciendo contacto con el respaldo de la silla. Las sillas que ofrecen más soporte son útiles, en especial si ofrecen soporte lumbar. Evita encorvarte sobre el teclado y tensar los hombros. Esto hace que el cuello, la espalda y la columna hagan un esfuerzo innecesario.
  • Deja que tus piernas descansen cómodamente con los pies bien apoyados en el piso o en un apoyo para pies.
  • Al escribir, da ligeros toques. Coloca el teclado cerca de ti para que no tengas que estirarte.
  • Los dedos y las muñecas deben permanecer al mismo nivel mientras escribes. Prueba un apoyo para muñecas para tener más soporte. Las muñecas y la parte inferior de los brazos deben estar en un ángulo de 90 grados respecto de la parte superior de los brazos. Debes colocar los codos cerca de los costados de tu cuerpo para evitar doblar las muñecas de un lado a otro.
  • Es muy fácil perder la noción del tiempo cuando navegas en Internet o estás inmerso en una tarea escolar. Asegúrate de tomarte descansos (para estirarte y caminar) cada aproximadamente 30 a 60 minutos, aunque no te sientas cansado y ni sientas dolor. (Si pierdes la noción del tiempo, usa un temporizador para saber cuándo es el momento de tomarte un descanso).
  • Prueba un teclado ergonómico ("ergonómico" significa especialmente diseñado para que resulte cómodo) que tenga un diseño curvado y usa una trackball (o bola de seguimiento) en lugar de un ratón común.

¿Cómo puedo encontrarme mejor?

Cuanto antes se diagnostique una lesión por sobrecarga, más rápido se podrá curar el cuerpo. Por eso, asegúrate de consultar al médico si tienes algún síntoma.

La clave para recuperarse es hacer reposar la zona afectada. El médico te puede recomendar que tomes un antiinflamatorio (como ibuprofeno). A veces, se recomienda el uso de compresas de hielo para reducir el dolor y la inflamación.

Una vez que la inflamación y el dolor hayan desaparecido, es posible que tu médico te sugiera hacer terapia física para ejercitar los músculos y prevenir la pérdida de movimiento en la articulación.

Cuando se trata de lesiones por sobrecarga, la prevención es la mejor medicina. Está atento a la cantidad de tiempo que pasas haciendo movimientos repetitivos. La flexibilidad y la fuerza te pueden ayudar a prevenir las lesiones por sobrecarga. Por eso, has ejercicio regularmente y mantente activo (recuerda precalentar y, por supuesto, hacer estiramientos antes y después de hacer ejercicio físico).

Revisado por: Mary L. Gavin, MD
Fecha de revisión: enero de 2019